jueves, 19 de abril de 2012

5. This is a night you'll regret in the morning.



27 de septiembre de 2007, Surrey, Inglaterra

Grace
Era hora de decir un adiós temporal a todo lo que había hecho durante toda mi vida en Surrey, tanto lo bueno como lo malo, sin excepciones. Adiós Surrey, hola New Jersey, me iba con mi padre y mi hermano a empezar una nueva vida en la ciudad en la que hacia 17 años había nacido. Si, era americana, por mucho que no tuviera su acento y que se me olvidara prácticamente de que era de allí al integrarme en Inglaterra.
Con 2 años mis padres se separaron, mi madre se fue a UK conmigo para estar mas cerca de la galería de arte y fotografiá que poco después monto. Mi hermano Ryan se quedo con mi padre en USA, tenia 7 años y mis padres le dijeron que podía quedarse con quien quisiera, en su caso con papa, yo la pequeña de la familia no podía decidir nada por ese entonces.
La verdad es que no me arrepiento de haberme quedado con mi madre, hace perfectamente su papel, la quiero y me cuesta separarme de ella, es un gran apoyo para mi y he confiado en ella plenamente todos estos años, añorare los momentos en los que me acostaba sobre sus piernas para ver la televisión y me dormía allí mientras hablaba con ella.

Ahora en el ultimo año de instituto tendré que ir a Jersey a empezar de cero, nuevos amigos, nueva gente, sitio donde vivir nuevo, todo a lo que yo estoy acostumbrada cambiará drasticamente.

Por otra parte este verano no había sido el mejor del mundo, quería olvidarme de él, no saber nada de la gente que me hizo daño, ni de Josh ni de Ginna, echaría de menos a mi Oliver y Max sobretodo, son mi gran apoyo y sin ellos yo me caería como un puente sin cimentos. Ya no había vuelta atrás, tenia una gran maleta a mi lado y un billete a New Jersey sin vuelta, no sabia el momento en el que volvería a pisar tierra inglesa.
Vería a mi padre y a mi hermano, no sabia nada de ellos desde navidades, fuera como fuese siempre los veía una vez al año en persona, mi madre no corto la relación entre nosotros, y se lo agradecía, sus visitas a casa me daban un soplo de aire y me animaban a continuar.

Miré al frente, agarré mi maleta y baje la vista para leer de nuevo ese trozo de papel que condicionaria mi vida durante un tiempo, y así repetidas veces, recordé lo que un día me dijo mi padre, ¿El miedo hace valiente a las personas? o ¿las personas valientes no tienen miedo?, tendría que descubrirlo por mi misma, agarre la maleta con fuerza y con paso firme me empece a andar, notaba como los ojos se me humedecían y me caía una lagrima por la mejilla, nada de darse la vuelta, no era tiempo de arrepentimientos.

Josh
Historia, odiaba esa asignatura, tan aburrida, tanto que memorizar, descansaba con la espalda apoyada en la pared mientras miraba a la ventana y veía como las nubes se movían lentamente, dirigí la vista hacia Ginna, estaba triste, cabizbaja y con la mirada perdida en la pizarra. Cogí un trozo de papel de mi libreta y escribí en él,' ¿Qué te pasa?', lo arrugue y se lo lance a la cabeza, esta se despertó de su atontamiento y dio un saltito mientras me miraba enfadada. Poco después otro proyectil daba contra la ventana y caía en la mesa, abrí y leí detenidamente 'Grace se va a New Jersey', mire de nuevo a Ginna, esta asintió al ver mi cara de desconcierto, mire de nuevo el papelito sin terminar de creérmelo. En ese momento toco el timbre y Ginna vino a mi sitio.
-Josh, venga vamos. -Dijo esta cogiéndome del brazo y tirando de mi.
-No puede, Ginna, no. -Miraba al suelo aturdido, me levante de la silla y empece a caminar sin darme cuenta siquiera.
-¿Que no puede?
-Grace, no puede irse, no lo entiendo, no quiero joder, ¿Por qué?
-Se va con su padre y su hermano, su madre tiene que irse a trabajar a Holanda y ha decidido irse a vivir allí.
-Y se va odiándome, esto es un asco, no me ha dado tiempo a pedirle disculpas, a hablar con ella, a decirle nada de lo que tengo en mente. -Apoye la cabeza contra la taquilla y escuche como tocaba el timbre de nuevo.
-Te queda una oportunidad...
-¿Qué dices de una oportunidad? -Se me abrieron los ojos como platos y la cogí de los hombros.- Ginna, Ginna, Ginna, habla, dime.
-Todavía no se ha ido, puedes ir a disculparte.
-Ni que fuera una película, esas cosas nunca funcionan, no voy a llegar justo a tiempo para decirle que la quiero y ella no se ira por mi, no va a pasar. -Bufé.
-Vé, no tienes nada que perder por intentarlo.
-Si, a ella.
-Los que no son valientes nunca consiguen nada, solo te digo que le quedan dos horas para irse, ahora o nunca.
-Ahora. -Abrí mi taquilla y solté la mochila en ella, le di un abrazo a Ginna y salí por la puerta corriendo, eso me toco la fibra de machote, todo sea dicho.

Ella tenia razón, sino me disculpaba con Grace tendría ese peso siempre encima, después de mucho pensar en lo que sentía por ella este verano llegue a la conclusión de que había empezado a quererla, se puede decir de que era un orgulloso por no dirigirle la palabra cuando se enfado por acostarme con Ginna, me lo merecía, sino hubiera estado borracho no lo hubiera hecho, pero había que atenerse a las consecuencias. Odiaba verla así por mi culpa, pasaba a veces por su calle para verla dibujar en su balcón, pasaba rápido y miraba de reojo. Max me contó que había estado mal, que lloraba y que no salia de casa, todo por mi culpa, me sentía miserable en esos momentos, no sabia si estaba mal o bien torturarme de esa forma. Si ella lo pasaba mal por mi... ¿Significaba que podría sentir algo parecido?

Corría por la calle hasta la estación de autobuses, me apoye en una señal de trafico cansado, leía los carteles deprisa y por fin encontré mi destino, se tardaría una hora, llegaría con tiempo si no pillaba ningún atasco, me senté al lado de la ventana, observando la calle y imaginándome a donde irían las personas que pasaban por allí.

Grace


Me senté a esperar a que llamaran para mi vuelo, miraba a todos sitios, estaba realmente aburrida, nadie había venido a despedirme, bien por que estaban trabajando o en el instituto, la cosa era que estaba mas sola que la una. A mi lado una señora mayor resoplaba cansada de esperar, me miraba y sonreía amable.
-¿A donde vas chica?- Empezó a hablar la señora intentando entablar una conversación.
-A New Jersey, ¿Usted?
-Voy a Canadá, he venido a visitar a mi hija y por fin voy a casa con mi marido.
-Canadá, que bonito sitio, supongo que querrá ver a su marido.
-Si, echo de menos a ese viejo cascarrabias, pero después de 40 años juntos le sigo queriendo igual. - Me sorprendí al escuchar esa cifra, tal vez fuera verdad que el amor duraba para siempre.
-Oh, que bonito, ¿Como se conocieron?- La miré con ternura para que prosiguiera.
-Fue en los campos de soldados de USA, yo era lavandera allí y lavaba las sabanas, un día mi marido fue a llevar la ropa de cama a la lavandería y estaba yo, me miro y se sonrojo, es muy vergonzoso, intente hablar con el pero siempre que lo intentaba aparecía alguien para molestar. Un día vino a dejar las sabanas y yo sin decir una palabra le di una nota para que la leyera y así empezamos a hablar por cartas, todavía las guardo son preciosas, siempre pensare que las cartas son lo mas bonito de todo, y no los mensajes esos de móvil, son fríos, ¿me entiendes? - Yo asentí, aunque no lo pareciera yo en el fondo era una romanticona.- Y bueno, cuando por fin se decidió a hablarme me dijo que si quería ir con el a el baile que había, acepte sin pensármelo dos veces, llevábamos dos meses hablando por carta y era hora de ser mas que amigos. Justo dos días antes del baile, los destinaron a la guerra, por lo tanto estuve un año sin verle, fue un mal trago, los dos nos habíamos enamorado y no queríamos separarnos, pero lo acepte y comprendí que no podía hacer nada. Estuve 3 años sin verle, ya pensaba que había muerto, nadie estaba tanto tiempo en la guerra, a pesar de tanto tiempo yo seguía enamorada, ese chico tímido y simpático se había quedado en mi corazoncillo. Un día, lavando ropa, vi una nota pegada en la pared, '¿Todavía quieres venir conmigo al baile?', no me lo creía, tenia muchas emociones juntas, nunca mas he sentido eso, salí de la lavandería corriendo y estaba allí, con el uniforme del ejercito y mirando al suelo, nos abrazamos y nos besamos, no me podía creer que le estuviera viendo y tocando, el había esperado todo este tiempo por mi... Y bueno chica, son ya 40 años y 2 hijos con aquel chico tímido de las cartitas.
Me quede en silencio, me sorprendió mucho la historia, era preciosa, típica de película pero en la realidad, me recordaba cosas que me habían pasado en este tiempo, cosas parecidas a los sentimientos de esa señora, me hacia pensar en lo difícil que era tener un 'cuento de hadas' en estos tiempos. Aguante las lagrimas como pude al escuchar el final y seguí hablando con ella.
-Señora, es preciosa, me encanta, tiene mucha suerte.
-Gracias bonita, me voy que mi vuelo es en media hora, suerte, espero que tengas una historia tan bonita como la miá. - Se fue despidiéndose con la mano.

Me gire y bufé, las historias bonitas no estaban hechas para mi, ya lo había comprobado. Llamaron a mi vuelo y empece a andar con la historia de esa señora en la cabeza dando vueltas.

Josh

Por fin había llegado, después de media hora mas de trayecto y un par de atascos, estaba allí, corrí hacia la puerta esquivando a gente y pidiendo disculpas a mi paso, mas de una vez tropecé y estuve a punto de caerme por el camino.
Nada mas pisar las escaleras mecánicas escuche la voz de la chica que estaba avisando de los vuelos.
-El vuelo hacia New Jersey va a efectuar su salida.
Corría todavía mas por las escaleras mecánicas, no podía dejarla ir sin decirle nada, con estas ya serian 3 veces la que la perdería y no estaba dispuesto a que se fuera para no verla nunca mas, era Grace, esa chica graciosa y simpática, loca y bonita, muy cabezota y bruta, pero en definitiva esa chica que te enamoraba con mirarte a los ojos y sonreírte.

Por el camino le pregunte a una chica del mostrador la puerta de embarque a Jersey, muy amablemente me dijo donde estaba y como de costumbre fui corriendo, ya estaba cansado, cuando me sentará me parecería mentira.

Nada mas llegar a esa puerta vi una melena pelirroja entregando los papeles para entrar al avión, empecé a llamarla con la esperanza de que se girara y me viera, ya que no podía entrar allí. Al rato después Grace se giro, me miro con tristeza y negó con la cabeza mientras llevaba su mano a la cara para secar las lagrimas que le caían, enarque las cejas y me revolví el pelo, me quede mirándola ir sin poder hacer ni decir nada, definitivamente me había quedado sin ella.

Solo en ese momento cuando se ha ido, crees que nada de esto está pasando, luego piensas y te das cuenta que no está. Y lo que más te duele en ese momento es que es culpa tuya.

Hola, bueno dije que iba a subir hoy y lo he hecho más o menos por que no me ha dado tiempo con el trabajo de ciudadania, me gusta tanto esa asignatuJAJAJAJAJA NO ASCO. Pues aquí os lo dejo, es un poco churro este capítulo, es un poco de relleno por que no sabía que escribir. ESPERO QUE OS GUSTE, VOTOS Y COMENTARIOS PLIS. Loff U.