Y allí estaba yo, expresando todo mi dolor con las canciones que un día había escrito para ella, no podía evitar derramar alguna lagrima al recordar la letra y por que las escribí. Al terminar la ultima canción tire el micrófono con todas mis fuerzas al suelo y salí del escenario con la mirada fija a la moqueta roja que tapaba el desgastado suelo del escenario, y paso firme mientras mis compañeros de banda me miraban y hablaban entre ellos. Todos los días me pasaba lo mismo, supongo que ellos ya estaban acostumbrados, desde hacia casi 3 meses, todas las noches, al ver o escuchar algo que me recordara a ella, no podía hacer otra cosa, la echaba de menos, la quería, supongo que Grace lo fue todo para mi hasta el punto de no poder vivir sin ella.
Cruce el pasillo hasta llegar a la puerta de nuestros camerinos, entre y deje caer mis manos sobre la puerta dejando mi cabeza entre ellas, necesitaba pensar, la tristeza me estaba matando y consumiendo poco a poco, había caído en una gran depresión y no tenia esperanzas de salir de ella.
Me quite de la puerta rápidamente al escuchar pasos, me limite a ir a una especie de tocador donde tenia todas mis cosas, abrí el cajón inferior de este y saque una carta, en ese momento entraron mis compañeros, todos se tiraron en el sofá riendo y hablando animadamente mientras yo seguía leyendo con detalle cada fragmento, leía esa carta siempre que podía, olía a ella, ese aroma dulce que recordaba a el olor de algodón de azúcar al entrar en el apartado de golosinas del supermercado.
Alguien me toco el hombro, era Oliver, mi mejor amigo, el me conocía mejor que nadie.
-Vamos Josh, animate, ve a dar un paseo y te despejas, ¿vale?
Asentí levemente, solté la carta en el tocador y mire al espejo, tenia muy mala cara, se marcaban mucho los huecos de las mejillas y tenia muchas ojeras, me levante de la silla y sin decir, nada me fui.
Andaba por los pasillos hasta que me senté en una esquina a pensar, mi pelo moreno oscuro me tapaba la cara y mis ojos azules se llenaban cada vez mas rápido de lagrimas.
Recordaba todas las cosas que hacíamos juntos, cuando veíamos la televisión y posaba su cabeza en mi regazo, me encantaba tocar su melena roja, tan suave y brillante. Las noches que pasábamos viendo las estrellas en el porche, me miraba de una forma tan especial, como nadie lo había hecho nunca, sus ojos verdes eran realmente bonitos, tenia una mirada tan penetrante. Las veces que componíamos juntos, se emocionaba tanto al escuchar las canciones que trataban sobre ella. Los días que íbamos a la playa, aunque en Inglaterra no haga mucho sol, ella siempre se quemaba su piel blanquecina, se ponía roja con tan solo estar media hora al sol, y después tenia que ponerle crema a esa especie de tomatito. Esos retratos y dibujos que me hacia, dibujaba realmente bien, tenia cientos de libretas con ellos, le hacia tanta ilusión dibujarme un día. Tenia una sonrisa preciosa, alegraba a cualquiera, era como el sol brillante en un día de invierno. Y sobretodo cuando me besaba, cuando tocaba mis labios era como recibir energía que me impulsaba a seguir la vida, era una de las cosas mas maravillosas del mundo, cuando me cogía las manos y me miraba recorrían escalofríos por todo mi cuerpo. Sentía que Grace era especial, notaba que pasaría mi vida con ella, momentos buenos, momentos malos, nunca había conocido a nadie igual que me hiciera sentirme de esa manera, no tenía palabras para describirla, era perfecta para mi.
Me encantaaaaaaa!!! ^^ joder como escribes, te superas enserio, quiero la segunda parteee :3 Es la hostia :D
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