domingo, 22 de enero de 2012

Contagious Chemistry - Part.1

Surrey, Inglaterra, 26 de Junio, 2007
~ Josh ~
¿Que estaba haciendo con mi vida? ¿Dónde mierda estaba ahora? Y lo mas importante, ¿Con quién? Ya que por mucha resaca que tuviera sabia que estaba con alguien, a no ser que me lo estuviera imaginando o me hubiera vuelto loco, solté una tímida carcajada al darme cuenta de lo que pensaba. La rodeaba con los brazos, estaba dándome la espalda, su melena pelirroja se acercaba a mi cara, haciéndome cosquillas en esta, me podía hacer una idea de quien era, mas bien, sabia quien era, pero no recordaba los hechos acontecidos aquella noche de borrachera. Intente hacer memoria y acordarme de los detalles, todo paso por mi mente en un segundo.

FLASHBACK
¿Y bien? -Dije con la respiración agitada mientras le daba besos por el cuello y ponía mi mejilla encima de su cabeza.
-A sido perfecto.- me susurro acomodada en mi pecho, mientras acariciaba mi tripa con sus dedos.
Enterré mi nariz en su pelo y lo bese.
Roce mis muslos contra los suyos mientras respondí:
-Como tu, pequeña Grace, te lo aseguro.
FIN DEL FLASHBACK

¡Dios, lo sabia, me había acostado con Grace! Oli me mataría como se enterase, era su niñita pequeña, la protegía siempre, no dejaría que nadie le hiciera daño y si fuera el caso le cortaría la cabeza a cualquiera que la hubiera hecho llorar. Tenia que irme de la habitación cuanto antes. Me dispuse a levantarme, quite mis brazos de la chica, esta se revolvió en la cama y se tapo con las sabanas, tenia el pelo revuelto y estaba desnuda al igual que yo. Su cuerpo era realmente bonito y sexy, muy sexy, tenia las sabanas pegadas y hacia que toda parte de ella se marcara, cada curva de su delicado cuerpo se marcaba en la tela de las sabanas blancas, era algo digno de contemplar.
Me vestí corriendo, me puse mis pantalones y mi camiseta ya que estaban secos y cogí mis zapatillas en las manos para no hacer ruido y despertar a Grace.
Me puse a buscar mi gorra por la habitación, recordaba que anoche la había visto en aquel cuarto. Recordé que se la había dado a Grace, supongo, no supongo, admito que le quedaba mejor que a mi, así que cogí un gorro gris de Oliver. Seguro que no le importaría.
Cerré la puerta tras de mi y baje las escaleras, había gente por todos lados durmiendo, en el suelo, sofás y en los sitios mas raros que había visto en mi vida, alguien me cogió de hombro y me dedico una amplia sonrisa, me gire y le devolví una sonrisa nerviosa. Mierda, me había pillado.
-Buenos días pillin, ¿Qué tal la noche?
-Bastante bien la verdad y tu, ¿Qué tal? -dije andando por el salón para irme de aquella casa- Te veo muy contenta por la mañana para el resacón que debes tener.
-Si, bueno, si yo te contara Josh, menuda nochecita. -Dijo alzando las cejas para dejarme intrigado, y si me dejo pero tenia prisa.
-Ajaam, ya me contaras. ¡Adiós Ginna! -La despedí con la mano y abrí la puerta -Ahh y dile a Grace que ya hablaremos y que estuvo muy bien.- no deje tiempo a que Ginna me contestara, antes de darle esa oportunidad le cerré la puerta en las narices.
Ya hablaría otro día sobre lo sucedido aquella noche con Grace, no quería dar hoy explicaciones ni mucho menos. Joder Josh, si esque te las ganas coño. No me quería ni imaginar lo que la chica pensaría de mi cuando se despertara. Nada bueno, eso seguro.

~ Grace ~

Me desperté al escuchar la puerta cerrarse, palpe el lado izquierdo de la cama con la mano, no, Josh ya no estaba, ese gilipollas se había ido sin decirme nada. Abrí los ojos y me senté en la cama buscando mi ropa por la habitación, estaba toda en la mesa donde yo la había tirado. Me levante, el dolor de cabeza hizo que me mareara y necesitara apoyarme en la pared para avanzar, cogí la camiseta de Oli, la que aquella noche no me puse por que según Josh era estúpido ya que después él me la quitaría.
-Oh mira, la gorra de Don Gilipollas. Va, me la quedo, tengo los pelos hechos una puta mierda joder.-dije haciendo una mueca de asco y poniéndomela después de aplastar mi pelo con las manos.
Baje las escaleras, a la izquierda en la cocina americana de Oli estaba Ginna. Estaba comiendo galletas, me acerque a ella por la espalda y cogí una de su mano metiendola en mi boca:
-Buenos días por la mañana.- dije alegremente, aunque por dentro tenia un cobreo impresionante con Don Gilipollas.
-Si, buenos días eh ¿Qué tal la noche hamija?-alzo las cejas y me acerco un taburete para que me sentara- ¡Cuenta, cuenta!
-Pues me lo pase muy bien, pero tengo un resacón enorme, ¿tú?-cogí una taza con leche y me senté con Ginna.
-Bien, bien, ya te cuento después -dijo con prisas, mientras me miraba con los ojos muy abiertos- ¿Te tiraste a Josh? Esque le he visto esta mañana y...
-No, no, ¿yo? a Josh, no, no- no me lo creía ni yo, se notaba a kilómetros que mentía, siempre me pillaban.
-Grace es evidente que si, no sabes mentir imbécil y ademas anoche os estuve buscando a los dos y no os encontré ni en la caseta de Ploppy, y mira que allí hay cosas.- Yo asentía como una tonta sin saber ni lo que decía mi amiga, la verdad es que el perro de Oli llevaba a su caseta toda mierda que se encontrara por la calle. Oh mira, quizás Don Gilipollas estuviera allí, como mierda que era. 
-Estaríamos en otro lado enana- Negaba con la cabeza mientras mi mirada se fijaba en las cortinas de flores verdes de la cocina, mira que eran cutres las jodidas.
-Si, ¿Los dos juntos no? Y otra apreciación, ¿Qué haces vestida así? Con esa camiseta de tío.-Me estaba dando miedo con tanta pregunta, parecía una detective, solo le faltaba ponerme una luz en la cara y pegar un porrazo en la mesa.
-Oli, es de Oli y no, no me lo he tirado.
-No, si eso ya lo se tonta. Oh mira si esta gorra es de...-hizo una pausa y abrió los ojos de par en par- ¡JOSH!
-Y que tendrá que ver Ginna, es como si te digo que como llevas chupetones por el cuello te has tirado a Oli... Un momento, ¿Te has follisqueado a Oliver?- me lleve la mano a la boca y solté una risita mientras miraba la cara de decepción de ni amiga.
-No chica, pero por poco, se me quedo dormido mientras iba al baño, con el calentón me dejo el muchacho.-Solté una carcajada y me caí al suelo, silla incluida, mientras me descojonaba de Ginna.
-Calla guarra, como tu te follisqueaste a Josh nadie te dejo calenturienta, te quedarías bien satisfecha eh.
-Otra vez, que no me he tirado a Josh. -Mentí mientras ponía los ojos en blanco he intentaba levantarme como podía.
-Y si te dijo... que entre a la habitación y os vi manos en la masa, ademas se os escuchaba chillar desde abajo. Grace hija que inocente eres.-Hablaba mi amiga levantando la ceja y con una sonrisa maliciosa en la cara.
Notaba como mis mejillas ardían y cada vez se ponían mas coloradas. Dios, ¿Tanto habíamos chillado para que se nos escuchase abajo del todo? Y después, ¿Como mierda había entrado Ginna y no nos habíamos dado cuenta? Tanta locura y tanta pasión nos había llevado a no darnos cuenta de lo que pasaba a nuestro alrededor, solo pensábamos en una cosa, dejarnos satisfechos el uno al otro. Se me caía la cara de la vergüenza.
-¡Grace coño, despierta! -una colleja me hizo volver al mundo.-¿Mente calenturienta?
¿Sigues viva o no?

-Si, vale, vale, Josh y yo lo hicimos anoche. Joder Ginna que vergüenza.- Me levante de la silla y empece a dar vueltas por la cocina mientras mi amiga se descojonaba de mi.- ¿Qué pasa? No estuvo tan mal, Josh es bastante... bueno.
-Tonta, eres una inocente, has picado entera. Yo no vi nada y no se os escuchaba, me lo había inventado para que me lo contaras.
Me levante y me dirigí a las escaleras mientras Ginna me preguntaba cosas tras de mi.
-¿Y Josh es bueno no? Tu lo has dicho, os imagino ahí en plena acción, ¡Grace eres un suertuda jodida! Yo quiero. -Le eche una miraba asesina y siguió preguntándome cosas mientras se reía a carcajadas.
-Si, es bueno... Ains Ginna, ¡pará! -patalee como una niña pequeña en el descanso de la escalera, al final me sacaría cientos de cosas pero prefería contárselo en la habitación, me estaba sacando de nuevo los colores.
-Ah Grace, Josh me ha dicho esta mañana que ya hablaríais y que estuviste muy bien, a saber que postura le hiciste del Kamasutra guarrilla.
Ella seguía riendo, pero la sonrisa de mi cara desapareció por completo, no quería hablar de esto, quería olvidarme de todo lo acontecido esa noche y de aquel gilipollas que había desaparecido esa mañana sin dirigirme la palabra. Vale que había sido un polvo de una noche, pero pensaba que Josh era diferente, lo intuía, pero esa vez mi intuición fallo de la forma mas tonta del mundo, creyendo en que un tío podía ser diferente a los demás. Si le hubiera tenido delante la palma de mi mano ahora descansaría sobre su bonita mejilla, o no, no lo se, quizás no hubiera sido capaz de hacerlo antes de que sus ojos me atontaran. Ahora quería olvidarme de Josh, pasaba de sufrir por Don Gilipollas.
-Grace, ¿Qué te pasa cucosa? ¿Es Josh? Mira que le doy la patada esa mortal que vimos en Kung Fu Panda y le dejo los ojos con las X esas graciosas de los dibujitos animados.
-Bueno, pero no le pongas las X en los ojos, no me gustaría que le estropeases lo único bonito que tiene Don Gilipollas.

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